Creo que es el
momento de que me des cuerda,pero cuidado;
algunos engranajes del reloj de mi pecho
están algo oxidados
y me puedo romper.
Las cicatrices ya no están
para escocer,
para hacerme temer,
existen para recordar,
recordar que he sobrevivido a esta guerra.
Aprende a caerte,
a hacerte heridas,
a equivocarte;
eso te hará fuerte y, cuando pierdas el miedo,
serás invencible.
Y esta noche,
que mis escudos han sido desactivados,
acércate,
dale cuerda a la llave que sale de mi pecho
y túmbate a mi lado,
escuchando el tic, tac del tiempo.