jueves, 12 de noviembre de 2015

tarak

Él se enamoró de ella a primera risa.
Ella cubrió todos los silencios de su vida y cambió horas de sueño por viajes a las estrellas.

Cuando su alma dejó de estar encandilada por el destello de ella, comenzaron los interrogantes, las preguntas en bucle en su cabeza (porque el corazón estaba muy cansado y pidió el relevo). Ella las esquivaba desviando el centro de gravedad, y a él le acaba pareciendo corrector no nadar en aguas más profundas (porque la cabeza estaba muy cansada y pidió el relevo).

Pasó el tiempo, y decidieron salir a nadar a un lago más profundo que encontraron por el camino. No fue hasta entonces, que se dio cuenta de que ella llevaba una mochila enorme cargada en su espalda.

Ella se empezó a hundir sin soltarse de su mano.

Él la agarró con más fuerza, intentó sacarla a flote, pero se dio cuenta de que también se estaba ahogando, ya que por fin vio que llevaba una gran mochila en su espalda.

Quizá la mejor decisión sería soltarse.

Quizá la mejor decisión sería ahogarse con ella.

Quizá la mejor decisión sería deshacerse de la carga.

5 comentarios:

  1. Elegir siempre es difícil, pero tarde o temprano todos tenemos que hacerlo

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  2. Pffff... hoy tu entrada me ha matado, no sé por qué, será porque hoy más que nunca la entiendo. Gracias, me has hecho quitarme un peso de encima sólo con leerte, eres muy grande de verdad
    un besito
    www.humanfilters.blogspot.com

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  3. Como dice M, tarde o temprano tenemos que elegir y normalmente, siempre prima el instinto de supervivencia...

    Un saludo

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  4. Lo peor es cuando llega el momento en que tenemos que elegir... y sobre todo cuando no tenemos claro lo que es mejor para nosotros o lo que realmente queremos hacer. Muy buena entrada

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